Debo confesaros una cosa: he empezado a practicar deporte de riesgo. Sí. Estaba entre apuntarme a un curso de paracaidismo, a descenso de aguas bravas en kayak, o a 10 sesiones de paintball. Pero yo quería aventura, emoción y adrenalina de verdad. Me gusta el riesgo así que… me he metido en política. Y he empezado ya a familiarizarme con la jerga. Ya sabéis, palabras de uso normal cuando se trata de temas políticos: comité, descentralización, sobre, imputado… Esa persona de la que usted me habla… Y una palabra que me fascina especialmente: tripartito.\r\n\r\n¡Hay que ver!, qué movida eso de los tripartitos, ¿eh? O sea, tres partidos, con sus diferencias, con sus signos de identidad que deciden unirse para luchar contra un enemigo común. O sea, es un poco, cómo te diría yo… como Los Vengadores de Marvel o la Liga de la Justicia de DC pero a un nivel como más doméstico. Diferente. Porque claro, un equipo formado por Capitán América, Ironman y Hulk y un tripartito con Echávarri, Bellido y Pavón no tiene nada que ver, dónde va a parar. Es mucho más complicado de llevar este último tripartito. Si Nick Furia tuviese que lidiar con este equipo, la Iniciativa Vengadores habría quedado en Iniciativa “lo siento, pero yo hice lo que pude”.\r\n\r\nYo tengo un amigo en el tripartito y me lo encontré el otro día por la calle. Le pregunté que cómo estaba y me contestó: “¿que cómo estoy? Bueno esa es una pregunta que así, de repente, no te la puedo contestar porque son muchos los factores que indirectamente influyen sobre el estado de una persona. Tendríamos que someterla a votación en la próxima comisión de gobierno, luego llevarla a pleno y, según lo que saliese, pues ya te podría decir cómo estoy”. Pobrecillo. ¡Pero oye, se le veía contento! Y es normal, te pasa cuando haces algo por primera vez. O cuando hace ya tanto que ni te acuerdas de cómo se hacía. Es que no es una cuestión menor eso de juntarte con otros dos, en una especie de menage a trois, e intentar hacerlo. Gobernar, quiero decir. Ya decía Woody Allen que no es la política la que crea extraños de cama: es el matrimonio.\r\n\r\nY luego está lo de saber llevar la oposición. La de fuera, me refiero, porque la de dentro a veces también se las trae. Yo a veces me imagino al PP y Ciudadanos (no, no es broma, aunque nunca los hayáis visto los de Ciudadanos están también en el Ayuntamiento de Alicante) observando de brazos cruzados y diciéndose uno al otro:\r\n

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  • ¿Luis, hacemos oposición o qué?
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  • Jolín, Cifu, es que no sé yo si vamos a poder mejorar lo que hacen estos entre ellos…
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\r\nY así, oye, a lo tonto a lo tonto, con suerte pasas cuatro años en la oposición haciendo el huevo. No como cuando estaban en la alcaldía, porque entonces lo que hacían era… ¡mira, igual tampoco había tanta diferencia! Pero lo que importa de verdad es la confianza. Porque tener un gobierno en el que confías, que sabe lo que hace, es importante. Aunque si lo piensas, en España llevamos unos meses con un gobierno en funciones y no te creas tú que se nota mucho la diferencia. Bien es verdad que tenemos un líder de gobierno “muy español y mucho español” para el cual “es el vecino el que elige al alcalde que quiere que sean los vecinos el alcalde” y que a veces se queja de que “it’s very difficult todo esto”, así que mucho cambio de tenerlo a no tenerlo, no es que haya…\r\n\r\nBueno, pues ya me voy a ir yendo, que me he apuntado a esto del tripartito y tenemos una reunión para debatir… bueno, ya sabéis… esas cosas que hacemos los del tripartito… No sé muy bien si lo de despedirme de vosotros sin haberlo votado antes les va a hacer mucha gracia pero, ¡qué demonios, sólo se vive una vez! ¡Nos vemos en las calles, compañeros!\r\n\r\n \r\n\r\n


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