En estos tiempos que corren y a ciertas edades -digamos que estoy entre los 35 y los 45- se ha vuelto un poco complicado eso de ligar. Tienes las opciones clásicas que básicamente son tres: que alguna amistad te presente a alguien que esté en tu misma situación; que salgas de marcha o a algún concierto para ver y conocer gente nueva y poder llevarte a alguno a la boca; o que uses aplicaciones como Tinder, que funcionan muy bien, conoces a mucha gente y casi siempre acabas follando (o eso cuentan).\r\n\r\nCon la primera opción te puedes encontrar con las sobras o con alguno que se acaba de separar o que tiene algún tocado, eso es así.\r\n\r\nLa segunda opción no está mal pero o vas con amigos, que la mayoría están con pareja o con hijos y así es difícil conocer gente nueva, o sales sola y la verdad es que en esta ciudad no hay costumbre de aparecer sola en los eventos, te miran como si fueras una marciana y, claro, no suele acercarse nadie a ofrecerte conversación porque si estás sola es por algo: ¡eres rara!\r\n\r\nY la tercera si eres de las antiguas, como yo, te parecerá muy superficial. Yo siempre he sido más de barra de bar o pista de baile. Vamos, que en la noche es donde más cacho he pillado. No obstante, hay unas cuantas aplicaciones de este tipo, yo he llegado a ligar hasta con el Wallapop.\r\n

No viene mucho a cuento pero el otro día encontré una que me hizo muchísima gracia y me dejó alucinada: se llama Boyfriendlog y consiste en una especie de agenda pero de estados de ánimo con tu pareja. Vas apuntando cada día con corazoncitos o caras tristes cómo os ha ido juntos y al final haces un balance general para ver si el mes con tu pareja ha ido súper chachi o si estas al borde de la separación. No sé, yo creo que esto se nos está yendo de las manos.

\r\nBien, volviendo al tema, aquí viene otra opción, una opción secreta que me desveló una amiga hace poco y que voy a ser muy generosa y compartir con vosotros. Se trata de un lugar donde ahora se liga bastante y que jamás se me había pasado por la cabeza, pero cuando el hambre aprieta…\r\n\r\nY el lugar secreto es… [redoble de tambor] ¡¡Un Mercadona!! Uno en concreto que hay en el centro, detrás del Mercado Central. Sí, señores, ¡un simple supermercado!\r\n\r\nEl caso es que en este súper se concentra la mayor cantidad de buenorros de Alicante y suelen estar solteros. Supongo que funcionará en otras zonas pero en el centro siempre vive más gente soltera, activa e interesante que en la Florida o Tómbola, la verdad sea dicha. Se reúnen erasmus que viven por la zona, jóvenes pero con ganas, solteros modernetes que hacen la compra para el fin de semana, o gente como yo, que pasa por allí a echar un vistazo a los productos exhibidos, sean berenjenas de oferta o buenorros. Eso sí, el día ideal es el viernes por la tarde, a eso de las 8.\r\n\r\nYo fui un día y no me fue nada mal. Nada más entrar fui directa a la verdura que es la zona mas saludable y allí mismo vi a mi Adán. Estaba pesando unas mandarinas con sus cascos puestos y su estilo casual pero con detalles. No llevaba muchos kilos por lo que deduje que estaba solo. Pasé por su lado para coger calabacines y nos cruzamos la mirada. Se notó que le había gustado porque me volvió a mirar. Yo seguí con mis calabacines y con el toqueteo inocente para ver cual me convencía mas. Miré al calabacín elegido y miré al buenorro, me vio y nos sonreímos. ¡Estamos tonteando! ¡Es el hombre de mi vida! ¡En un par de semanas estaremos comprando los dos para la misma nevera, yo elegiré las piezas y él las irá pesando, qué equipo vamos a hacer! ¡Seremos la envidia de todo el súper! Fui a pesar no sé qué porque ya no sabía ni lo que había cogido y se colocó detrás, a la espera de que yo acabara. “Mira qué bien, como en el sexo que tendremos”, pensé. Noté su respiración en mi nuca y, claro, me equivoqué de tecla, me giré y le sonreí. Pasó su brazo rozando el mío y seleccionó la tecla correcta. ¡Uf, qué listo es, por dios, nuestros hijos tendrán un padre ejemplar!\r\n\r\nTerminé en la verdura y seguí mareando por el súper, a ver si me lo cruzaba en otro pasillo y de paso cotilleaba su compra porque, amigos, la cesta de la compra dice mucho de una persona. Ya no tenía nada más que comprar pero seguí haciendo tiempo a ver si lo pillaba en la caja y así tener alguna oportunidad de entablar conversación. Después de un rato lo perdí y se me acababa la batería del móvil, ya no tenía banda sonora y me aburría así que decidí irme y probar el viernes siguiente.\r\n\r\nPero entre el destino que es muy juguetón y el barrio que es tan pequeño me hicieron coincidir con él en el Jendrix esa misma noche. ¡Sí, sí, sí! ¡Ha funcionado el rollo Mercadona! Otra vez cruzamos las miradas y sonreímos como adolescentes. Dos chupitos y un par de cervezas más tarde coincidimos en el baño y… hasta aquí puedo leer. Sólo diré que jamás me había importado tan poco la dudosa higiene de los servicios de este bar.\r\n\r\nAsí que, amigos, como veis, nunca se sabe donde puedes encontrar el amor. Vosotros, por si acaso y como decía mi madre: llevad siempre bragas limpias.\r\n\r\n \r\n\r\n


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