¡Me he enganchado a una webserie alicantina!

Que “el medio es el mensaje” es algo que las webseries han asimilado como un dogma. No se dirigen a la misma masa que es dividida y clasificada en targets por la industria televisiva o aglomerada en conceptos como «serie familiar» o «todos los públicos» y eso lo determina todo: la forma pero especialmente, el fondo. Lo vemos sobre todo en esas producciones «de barrio» que se convierten en altavoz de causas sociales o que reivindican una cultura, una forma de ver las cosas. Que se ponen los localismos por bandera y hasta se ríen de sus propios tópicos.\r\n\r\nPasa con Wintersun, de la productora Sol De Invierno: quizás haya que ser alicantino -o cuanto menos, de la comunidad- para entender todos los matices y ver el punto cómico de algunas situaciones; el «es gracioso porque es verdad» en el que se basa el humor de monologuista. Entendemos mejor que un madrileño (por ejemplo) lo difícil que debe ser para una inglesa comprender la carambola léxica por la que ‘Vicente’ se convierte en ‘Sento’. Pero cualquiera, sea de donde sea, puede entender su frustración al intentar tener una reunión de trabajo por Skype en un bar mientras unos yayos echan la partida de dominó; porque cualquiera que haya estado en un bar de cualquier pueblo sabe que las fichas de dominó pueden hacer tanto ruido como un Boeing despegando o una mascletà.\r\n\r\n \r\n\r\nhttps://www.youtube.com/watch?v=Uy0JPHA0FqQ\r\n\r\n \r\n\r\nJane Ashley es nuestro tópico sobre los ingleses hecho personaje (y a un nivel más profundo, la personalización del turista y del propio fenómeno invasor): su acento, sus referencias, su actitud como de continuo pasmo ante lo que ven… Al mismo tiempo, ella comparte los clásicos tópicos de los extranjeros sobre cómo somos los españoles, representados todos en los vecinos de Xàbia, Xalò, Calp, Dénia, Ondara o Pego, entre otros pueblos.\r\n\r\nLa evolución de Jane es, quizás, lo mejor que ha dado la serie hasta el momento y una muestra de ese amor propio de los alicantinos: estamos seguros de que cualquiera que viva aquí y que nos conozca se deja seducir y convencer por nuestra particular personalidad. Así de orgullosos estamos de nuestro alicantinismo y así funciona también en el universo creado por Wintersun.\r\n\r\nNos creemos muy especiales porque hablamos y nos reímos distinto. Nos reconocemos entre la masa cuando alguien pronuncia alguna de esas palabras que son nuestros signos de identidad -zafa, companaje, mocho- porque nos hermanamos en el lenguaje. Defendemos las hogueras frente a las fallas y el humor negro (y seco) que nos hace parecer bordes (aunque no lo somos). No nos cansamos de decir que inventamos el tardeo, que el arroz alicantino no es paella y que las mejores playas están en Alicante. Esto a la larga hace mella en nuestro ego. Pero estamos tan orgullosos de todo lo nuestro que nos encanta compartirlo, hacer que hasta alguien tan estirada como Jane se acabe sintiendo como en casa.\r\n\r\nWintersun es una manifestación del carácter, del estilo de vida y de los localismos de los habitantes de la Marina Alta y de paso nos ofrece un tour por la comarca. Eso sin distraernos de una comedia bien construida, con un tono por momentos algo bizarro, pero en el sentido más positivo del término -valiente- y que invita al binge-watching (el modo maratón de visionado). Que eso es mucho decir teniendo en cuenta todas las opciones que te ofrece Internet. De hecho, el año pasado se ganó el favor del público, que la escogió como su favorita en el Fidewuà, el Festival Internacional de Webseries de l’Alfàs del Pi. Y han escogido al festival para presentar el quinto y último episodio de la primera temporada.\r\n\r\nLa clave de su humor es hacer del contraste y el choque cultural la fuente de recursos cómicos: crean situaciones disparatadas al desubicar y confundir constantemente a la inglesa, que intenta entender lo que pasa a su alrededor como si fuera una antropóloga descubriendo una nueva tribu, con sus códigos, su lenguaje, sus costumbres… Se esfuerza en no integrarse y en no empatizar, pero la terreta acaba por romper su coraza. Será el sol, será el mar, será ese carácter, será la comida… O un conjunto de todo. Wintersun es la mejor promoción turística que le han podido hacer a la Marina Alta y, de hecho, siempre fue el objetivo.\r\n\r\nNo sólo para los creadores de la serie. Es cierto que la excelente factura técnica se la deben a un buen guión, a un reparto bien escogido y dirigido y al gran trabajo en la dirección de fotografía, esencial en esta historia. Pero también al apoyo institucional (prácticamente, todos los ayuntamientos de la contorná), privado (gracias a Verkami) y de patrocinio, en forma de product placement (esas cervecitas que se toman, por ejemplo). Hasta la música la ponen artistas locales, como el grupo de Alcoy Arthur Caravan, que interpreta la canción de la cabecera. Todo en pos de promocionar la Marina Alta, su cultura, su gastronomía, su folklore, su valor natural y patrimonial, como una de las joyas que esconde la provincia de Alicante. Y así es.\r\n\r\n \r\n\r\n


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