Un youtuber alicantino, un tal ‘Mr. Gran Bomba’, o algo así, consigue el number one en los vídeos del momento de Youtube gracias a recibir un guantazo después de llamar “cara anchoa” a un currante con la mano un poco larga. Y otro youtuber alicantino, Jorge Cremades, creo que se llama, suelta en una entrevista que “hay más violaciones a hombres que a mujeres” y se queda tan pancho.\r\n\r\n \r\n\r\n¿Cuál es el objetivo de un youtuber? Que se vean sus vídeos. Cuanta más gente vea sus vídeos, más dinero les pagará Youtube. Es simple. Y en un mundo en el que se ha perdido todo tipo de moral y el fin justifica los medios esto puede resultar tan divertido como peligroso.\r\n\r\n \r\n\r\nEl señor de la gran bomba ha conseguido, en cuestión de un par de días, miles de suscriptores y millones de visitas a su famoso vídeo. En otras palabras, ha ganado pasta gracias a recibir una hostia después de insultar a una persona. Luego hay chicas que, después de 5 años de universidad, se tienen que ir a Inglaterra a trabajar todo el día de criadas por menos de 500€ al mes. Vale, esto puede ser un poco demagógico por mi parte. Pero es real.\r\n\r\n \r\n\r\nNo sólo eso. El colega ha estado en un programa de Cuatro. Lo ha entrevistado el diario más leído de su ciudad. Y lo que te rondaré, morena. Pronto lo escucharemos en alguna emisora de radio. Y espero que no lo veamos como colaborador en algún programa. Este chico ya es famoso, al más puro estilo de Telecirco. Con un vídeo que daña a la inteligencia de principio a fin. Luego, otros, diplomados en cinematografía, con extensas e interesantes filmografías, financiadas por los ahorros de cada año, no conseguirán que nadie hable de ellos en la televisión nacional ni en los periódicos. Pero esto también parece oportunista y demagogo.\r\n\r\n \r\n\r\nEste chico se dedica a hacer vídeos estilo cámara oculta en los que insulta gratuitamente a los viandantes. No son insultos graves, pero insiste en ellos buscando la reacción de la persona ofendida. Era cuestión de tiempo que alguien tuviera una reacción desmedida, como ha sucedido en el famoso vídeo. El ofendido, que en el momento se encontraba trabajando, propina un fuerte bofetón al youtuber. Enseguida, las reacciones de la gente en forma de comentarios en las redes sociales. La gran mayoría defienden al ofendido autor del guantazo y critican al molesto youtuber. Hasta aquí puede parecer normal: un niñato insulta gratuitamente a un currante y éste le propina un guantazo “para que se le quite la tontería”. El problema viene cuando mucha gente reivindica que el currante debía haberle dado otra, que el chaval se merecía una paliza, que a ver si tiene huevos de ir a un barrio chungo a hacer esas bromitas.\r\n\r\n \r\n\r\nEs difícil justificar la violencia física. Quizás sólo en el boxeo y otros tipos de lucha similares se puede hacer. Jamás se puede justificar como consecuencia de una agresión verbal. No debería ser así el juego, el del matón de barrio. Confieso que me resulta divertida la situación, como me puede resultar divertida una película gore. Pero, si nos ponemos serios, me niego a defender esa violencia. Sólo concibo defender la violencia que implica arrancarle la ropa a tu pareja y hacerle el amor en la cocina. La violencia de salir a la calle y gritar que queremos ser libres. La violencia con la que se llena una maleta para empezar una nueva vida. La otra violencia, la de los necios, la de las hostias, es indefendible.\r\n\r\n \r\n\r\nAlguno habrá que entienda en mis palabras una velada defensa del joven youtuber. Nada más lejos de la realidad. Ambos agresores, tanto el verbal como el físico, tienen mi rechazo. Yo también hice muchas tonterías cuando tenía 20 años (y ahora también) pero, lo siento, joven youtuber, tus vídeos no tienen gracia y, para más inri, provocan que le caigas mal a la gente. Das imagen de chulito y creído. No lo has entendido bien, el público aprecia al cómico que sabe reírse de sí mismo y que se ríe con el público. Con el público, no del público, como haces tú. Cuando faltas al respeto a un viandante, estás faltando al respeto al público. Te has equivocado y un tío te ha dado una hostia. Como antes hacían los padres con los hijos y, lo que es peor, algún profesor con algún alumno. Hay quien dice que deberían volver esas situaciones. Pero eso ya es otro tema. Las buenas hostias, las que seguro que no se pueden ni criticar ni defender, son las que te da la vida. Pero ése también es otro tema.\r\n\r\n \r\n\r\nTermino con el otro, el que dice que “hay más violaciones a hombres que a mujeres”. Supongo que esto está sacado de contexto, no se puede ser tan tonto. Oh, wait… leo que lo dijo así, tal cual. También leo que las visitas a sus vídeos habían bajado drásticamente en los últimos tiempos… Vale, todo por la fama. En fin, si digo que voy a leer un libro o ver una peli (o una serie) igual suena a demagogia. Pero me parece bastante más interesante que darle cancha a cualquier desequilibrado con una cámara y una cuenta de Youtube. Excepto a algunos que han parodiado el vídeo del guantazo. Hay alguno sublime. Pero ése es otro tema.

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