Daniel Fernández-Cañadas se ha curtido desde los 23 añitos como periodista cultural-ha colaborado en cabeceras como Vanity Fair, ICON o Rolling Stone y fue redactor jefe en TENDENCIAS fashionmag-. Escritor de pura cepa, es de esos emprendedores que no saben estar de brazos cruzados, las ideas bullen y le queman en las yemas de los dedos. Tras embarcarse con varios amigos y montar El Imparcial, un restaurante y espacio cultural cerca del rastro madrileño, desde hace unos meses se ha lanzando a una nueva aventura en solitario. Está haciendo sus primeros pinitos como editor de libros. Para ello, se ha sacado de la manga Amalgama, un estudio creativo que le sirve de escondite y que, sin prisa pero sin pausa, ya cuenta con varios títulos editoriales en su haber.\r\n\r\nAdemás, Daniel responde bien al dicho de alicantino, borracho y fino, domina como nadie el arte de la mímica para emular a personajes, ya sean históricos, de la farándula o superhéroes, y suele escoger el atajo a la felicidad que apuntaba la novelista austríaca Vicki Baum. No son pocas las coreografías que lleva a la espalda como integrante de El Cuerpo del Disco. No podíamos dejar escapar desde Vaho la posibilidad de entrevistarle ahora que pasa unos días en Alicante…Mucha tinta en este nuevo encuentro de Emprenden, luego existen. \r\n\r\nernesto artillo\r\n\r\nFoto: Ernesto Artillo\r\n\r\nTras más de 5 años en la redacción de una importante revista de tendencias asentada en Madrid, tu firma sigue apareciendo ligada a la moda en medios de comunicación como El País. Después de todo este tiempo, ¿cuál es para ti su cara más interesante?\r\n\r\nCon la moda pasan muchas cosas. Es el primer sistema de defensa y ataque con el que nos presentamos a alguien que no conocemos. Además abriga, o enseña, tapa y a mucha gente le ayuda a parecerse a la idea que tiene de sí mismo. No hay época en la historia de la humanidad donde la moda no haya cumplido una función concreta, no haya tenido un lenguaje propio. Hace pocos meses estuve en el Museo Arqueológico de Madrid y la conservadora jefe de Grecia y Roma me enseñó en los almacenes unas pulseras del S. I a.C., aquello parecía una colaboración del H&M con Sonia Rykel. Siempre hay algún gran talento trabajando en la moda, como es el caso de Raf Simons, y además hacen fiestas muy divertidas todo el rato con alcohol gratis.\r\n\r\n¿Qué artistas has conocido durante este camino que recuerdas con más admiración? \r\n\r\nLo mejor de mi profesión ha sido y sigue siendo encontrarme con gente. Gente que hace cosas, que no para quieta, que arriesga todo el rato y se inmola delante de eso que se llama público que es algo grande, amorfo, distorsionado y peligroso. Algunos de los mejores encuentros que recuerdo fue con el grupo Beach House, con Victoria y Alex. Les entrevisté hace cerca de 6 años y aquello fue mucho más. Se nos fue de las manos, nos olvidamos de la entrevista y yo dejé de hacer las preguntas. Fue un encuentro muy bonito, los tres nos quedamos con ganas de mucho más. Luego tengo la suerte de estar muy cerca de dos grandes artistas, de Juan Uslé y de Victoria Civera. Ya son amigos, y todavía me sigo emocionando cuando intentan contar con palabras qué les pasa por el cuerpo cuando la pintura les atraviesa a diario. Con Antoni Muntadas también tuve una escena hace pocos meses en su estudio en Nueva York muy estimulante, seguramente quedará constancia de eso en alguna parte, en un futuro.\r\n\r\n¿Alguna anécdota a compartir de todos estos encuentros, entrevistas o presentaciones?\r\n\r\nLo cierto es que los buenos encuentros siempre son anecdóticos, nunca responden a ninguna norma. Por ejemplo con Muntadas fue muy divertido. Antes de recibirme me mandó deberes, pasar dos semanas en la biblioteca del Museo Reina Sofía para empollarme unos cuantos libros sobre su obra que él entendía necesario. Cuando llegué a su estudio en Nueva York me lo encontré de lo más distendido. Le daba igual lo que traía preparado, llevó la conversación hacia donde quiso. Tanto es así que al rato, debía encontrarse a gusto, subimos a la azotea de su edificio para echar un piti mientras me contaba batallitas y me ubicaba dónde tuvo el estudio Denis Adams, Basquiat, Tony Oursler. Luego me llevó a probar el mejor café de la ciudad y estuvimos paseando rato largo por Tribeca mientras me contaba historias sucedidas en los 70 y 80 en aquellas mismas calles. La entrevista se fue al traste pero fue uno de los mejores paseos guiados por Nueva York que nunca pueda tener.\r\n\r\nTienes debilidad por los medios impresos, ¿Qué tiene el papel que os hace inseparables?\r\n\r\nSoy un tocón, y el papel se puede tocar, coger, oler, romper, mojar. Las cualidades físicas me gustan mucho, y algo de síndrome de Diógenes tengo. No quita para que la radio y lo audiovisual me seduzcan igual, pero me siento más cómodo con el tiempo que existe en la lectura. La distancia que impone el papel, es una ficción diferente, se aparece y desaparece de una manera que sigue siendo mágica para mí. El papel me da morbo, me pone.\r\n\r\nPor eso debe ser que te ocupas de tenerlo presente. Tras poner en marcha El Imparcial junto con otros socios, el idilio continúa. Cuéntanos en qué consiste la tienda y espacio cultural. ¿Qué ha pasado por allí durante este último año y medio?\r\n\r\nLo llamamos el espacio i., un lugar donde uno puede echar el freno de mano durante un rato y dejar a la vista entrometerse entre títulos de revistas internacionales, libros independientes, fotolibros, libros que hablan de otros libros y objetos que sirven para poco. En cuanto a la programación, nos gusta mucho dar voz y lugar a jóvenes inquietos, por allí han pasado diseñadores de joyas, de calzado, ilustradores, editores de revistas independientes, escritores, piezas de teatro absurdo y viejas glorias.\r\n\r\nLuciaMphoto15_ElImparcial_043\r\n\r\n¿Qué tenéis entre manos para los próximos meses?\r\n\r\nEstamos ya de lleno trabajando en la programación que empieza a partir de septiembre, no te puedo desvelar nombres y apellidos pero sí decirte que va a estar movidito. En octubre un joven artista y fotógrafo español que ya se come el mundo y trabaja en todas las orillas inaugura la próxima Carta Blanca, un modo de colaboración donde el artista tiene total libertad para intervenir el espacio de El Imparcial. No sé lo que va a hacer pero seguro que será emocionante. Además presentamos junto a dos personajes muy relevantes de la movida madrileña una reedición de vinilos fundamentales desde un concepto diferente. Habrá alguna presentación de libro también en septiembre de escritor semi vedete y estamos planeando poner en marcha El imparcialTV.\r\n\r\nEn paralelo a esta aventura empresarial, se te ocurrió poner en marcha Amalgama, ¿de qué se trata?\r\n\r\nAmalgama soy yo cuando me escondo. De momento está centrado en proyectos editoriales, acciones que terminan cogiendo forma de papel como el look book de los muebles del estudio de arquitectos Guk o el libro de poesía y obras de la artista Victoria Civera. Alguna cosa más se está cociendo en Amalgama que espero que salga pronto.\r\n\r\nEDITORIAL DANI\r\n\r\nEl libro que hiciste con la pintora Victoria Civera, “Boreal”, ya está disponible en Nueva York, gracias al acuerdo firmado con la editorial independiente, Printed Matter, Inc. Volvamos atrás. ¿Cómo fue el proceso creativo hasta tenerlo en tus manos?\r\n\r\nFue uno de los procesos más bonitos que he vivido. Coincidió que a la par me salió otro proyecto editorial para otra gente y tuve que compaginarlos, tenía poco tiempo. Pero cuando trabajaba en “Boreal” el tiempo se iba, así que me sobraba. Fue un proceso de soledad, siempre cogido de la mano con Victoria, que me sorprendió tanto como a los demás una vez tuvo cuerpo. Ese momento, cuando un libro salta del PDF y se transforma en papel es un misterio.\r\n\r\nSupongo que te pillo con algo nuevo, ¿qué te tiene ocupado en estos momentos? \r\n\r\nMe pillas escribiendo dos artículos para El País, que tengo que enviar mañana mismo. También ando metido en un proyecto editorial de conversaciones. Un lugar que imagino que tendrá cuerpo de papel también, de momentos íntimos con algunos artistas españoles que se mudaron a Nueva York en la década de los 70 y 80 y han desarrollado su carrera en aquella ciudad. Quiero conseguir que piensen en voz alta como si yo no estuviera, y luego contárselo a los demás. Y alguna cosa más que no puedo contar porque sino se gafa.\r\n\r\nPara este mes de agosto que cuentas con más tiempo libre, ¿qué libros y revistas no van a faltar en tu maleta?\r\n\r\nAhora mismo estoy con las memorias de Balthus, un pintor muy particular y religioso. Tengo que salir de caza para pillar más libros, todavía dudo. Voy a salir a la caza de Exhibición de atrocidades, de J.G. Ballard, Automoribundia de Gómez de la Serna,  la autobiografía de la bailarina y coreógrafa Isadora Duncan y también Instrumental de James Rhodes. En cuanto a revistas siempre hago el mismo movimiento en el aeropuerto antes de coger el avión a Sicilia: Cuore, Vanity Fair y un compendio de artículos del año que publica The Guardian. Es la única vez al año que hago esta melange.\r\n\r\n– Y en estos días que estás por Alicante…, ¿cuáles son tus lugares para perderte?\r\n\r\nAllá donde estén mis amigos, esos son mis lugares. Pero así en concreto nos gusta mucho ir a la calita, que no se llama así pero nosotros la llamamos así. En el camino del faro, en el Cabo, hay un bar que me gusta mucho, en la plaza de Santa María no falla alguna cena tanto como no hay verano sin croqueta del Lorea.

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