«La isla, pequeñita, estrecha, alargada, plana, cuya monotonía rompe tan sólo la silueta de la iglesia, parece un submarino, un cetáceo descansando. Su luz brillante no hiere, acaricia. Es un halo luminoso lleno de encantadora poesía. Para nosotros, de ahora en adelante, Nueva Tabarca no será ya la isla de los piratas. Ni siquiera la isla de los poetas. Será, como nos dijo aquel viejo pescador, la Isla Luminaria… »\r\n\r\nRevista Estampa, «La Isla Luminaria», 29 de enero de 1929 (Año 2 N.º 56), p.p. 17-18\r\n\r\nTabarca es un paraíso. Nuestro pequeño paraíso. A escasos 20 kilómetros de Alicante, los 1800 metros de isla Plana (o Planaria, como la llamaron los romanos) nos observan tumbados sobre las aguas, como si fuera una amante insinuante que nos invita a yacer a su lado. ¡Y vaya si yacemos con ella! Cada día de verano, más de tres mil de turistas abarrotan sus escasas 30 hectáreas, masificando sus playas y sus calas, buceando entre sus posidonias, paseando por su conjunto monumental y disfrutando de su selecta gastronomía. Los hosteleros hacen su agosto (y su junio, y su julio) en la isla, y los apenas poco más de medio centenar de empadronados se sienten tan invadidos como esos genoveses de los que descienden y que trataban de evitar que los piratas berberiscos ocuparan la isla.\r\n\r\n¿Pero qué ocurre el resto del año en Tabarca? Cuando los calores abandonan la isla, el nombre de Planaria adquiere su verdadero significado: Tabarca se convierte en una isla plana en contenidos y alternativas turísticas, que arrastra con los estragos de la sobreexplotación veraniega durante meses. El Museo de Nueva Tabarca  y sus privilegiadas aguas para el buceo son, quizá, el único reclamo para los pocos visitantes que recibe la isla durante el resto del año. Que un paraíso mediterráneo de estas características, y con estas posibilidades patrimoniales y turísticas se vea abocado a esta desertización cultural es cuanto menos una afrenta al sentido común. Por eso ha llegado el momento de que la isla deje de ser plana, para convertirse en lo que algunos ya apuntaban allá por los años 20: la Isla Luminaria.\r\n\r\nEl Festival de Música Mediterránea de Tabarca, convocado y organizado por la Concejalía de Cultura, junto a la Diputación de Alicante, la Casa Mediterráneo, CulturArts (Generalitat Valenciana) y Espai Mediterrani (asociación que ganó el concurso público), será un encuentro musical y cultural que tendrá lugar en la isla el fin de semana del sábado 1 y domingo 2 de octubre, y además, una fantástica oportunidad para dotar a la isla de un programa cultural que necesitaba. En este caso, el aforo del festival se limitará a 800 personas: “Lo hemos limitado a 800 personas para respetar la isla, para hacer un festival sostenible y reducir impactos”, se apunta desde la concejalía. Las entradas se pueden adquirir ya en la web onetwolix.com, en la FNAC y en el Centro Municipal de las Artes de Alicante, y su precio, en venta anticipada, será de 15€ un día y 25€, los dos días (en taquilla, 18€ un día y 30€ los dos). Los niños menores de 12 años tendrán entrada gratuita. Las taquillas se situarán en las salidas de los barcos a Tabarca desde Alicante y Santa Pola, y el transporte no estará incluido, por lo que habrá que abonar 15€ más para el viaje de ida y vuelta. No podemos decir que sean precios populares precisamente…\r\n\r\nMusicalmente hablando, el festival estará enmarcado en el folk y los sonidos mediterráneos, congregando a artistas venidos de Alicante, Valencia, Roma, Cerdeña o Túnez. El sábado arrancará con la actuación de  BORJA PENALBA Y MIREIA VIVES, seguido de los alicantinos EL DILUVI, de los valencianos MALVALOCA, que realizarán un espectáculo que rinde homenaje al poeta Federico García Lorca en el 80 aniversario de su fusilamiento, y para cerrar el día, la cantante italiana ELENA LEDDA. Respecto al domingo, tendremos a los poetas JOAN FERMENÍA Y JOAQUÍN BOSCÁ, a la actriz y cantante tunecina MINA ANNABI y para poner el broche de oro final, a los italianos STÉFANO SALETTI Y LA PICCOLA BANDA IKONA. Alrededor de estas actuaciones se realizarán actividades paralelas durante ambos días: animación de calle, feria alternativa de libros, taller de reciclaje, taller de canción en lengua de signos, cuentacuentos, actividades de circo, espectáculos y hasta un concurso de fotografía en el que podrán participar todos los asistentes y cuyo ganador optará a ser el cartel de la próxima edición del festival.\r\n\r\n“Uno de los objetivos con los que nace el festival es reivindicar la cultura mediterránea y el libre tránsito de personas por el Mediterráneo”, manifestó uno de los representantes de la asociación Espai Mediterrani, que coordina el evento. Por otra parte, desde la concejalía se señala que este festival será “un ejemplo más del dibujo del nuevo mapa cultural de Alicante”. Y desde aquí no podemos negar que, en materia cultural, algo está cambiando en Alicante. Y esperamos que así sea, también para Tabarca. No nos quedemos solo en este festival. Las posibilidades son muchas para que la isla tenga una oferta cultural permanente y variada.\r\n\r\nPorque para recuperar la luz que Tabarca ha perdido es fundamental el cambio de modelo turístico de nuestro pequeño paraíso mediterráneo.

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