¿Por qué a un artista le da por hacer una performance en la que pide limosna en una principal calle alicantina? El arte, para bien o para mal, está para incomodar y subvertir antes que para agradar y ser complaciente. Está para reflexionar o llevar a la reflexión a los espectadores.\r\n\r\nNi de aquí, ni de allá. Alteridad(es), extranjería(s) y pobreza(s)”, es una performance que propone una reflexión artística sobre la pobreza, la inmigración y el desempleo como situaciones que afectan la cotidianidad de españoles e inmigrantes, hasta el punto de cambiar las relaciones sociales y los procesos emocionales y relacionales que redundan en transformaciones de la pirámide poblacional y el reflejo de situaciones como el envejecimiento de la población, el equilibrio o desequilibrio entre sexos e, incluso, el efecto demográfico de la crisis económica actual.\r\n\r\nEn esta performance social, el artista estuvo por algunas horas, durante dos días, pidiendo limosna frente al Corte Inglés en la Avenida Maisonnave con Avenida Federico Soto.\r\n\r\nA mí intentaron quemarme_Juan Sanz JC_SanzPhoto\r\n\r\nJuan Sanz/ JCSanzPhoto.\r\n\r\n \r\n\r\nCrecen los mendigos, disminuyen los caritativos.\r\n\r\nAl salir a caminar por las calles de Alicante, atrae la atención el hecho de que se ha venido incrementando paulatinamente el número de personas que mendigan en las vías principales. Si nos movemos entre la Plaza de Luceros y Canalejas podemos encontrar entre 12 y 14 personas solicitando el apoyo de los transeúntes.\r\n\r\nPara comprender la situación en la que se basó el artista para justificar su obra, miremos algunas cifras:\r\n\r\nAl lector, como cualquier ciudadano, lo primero que se le pasa por la cabeza es la pregunta ¿por qué no trabajan? Pero no suelen ponerse a pensar en que la pregunta más que retórica es bastante tonta. No trabajan porque en España, según el INE (Instituto Nacional de Estadística), había un desempleo del 20% en el segundo trimestre de 2016.\r\n\r\nSi a lo anterior se le suma la edad, entonces la situación se torna más complicada; la mayoría de quienes piden en la calle pasan los 45 años. Una edad en la que aún es más difícil conseguir un trabajo y mucho más si se es hombre, porque las mujeres, a esa edad, por lo menos se las considera hábiles para el trabajo doméstico. Hecho que no ayuda mucho a que a ellas se les contrate, pues debido al número de familias en las que todos sus miembros son desempleados, éstas no poseen el dinero para contratarlos aun cuando lo requieran; recordemos que los hogares que tienen a todos sus miembros activos en paro eran a finales de 2015 (INE) un total de 1.556.600.\r\n\r\nCon estas cifras se hace evidente que el incremento de la pobreza se ha vuelto un mal endémico en España y por supuesto en Alicante. Muchos de nuestros amigos no tienen trabajo y en algunos casos tampoco lo tiene ningún miembro de su familia. Un 28’6% de los españoles está en riesgo de pobreza y exclusión social (INE, 24/05/2016).\r\n\r\nLa tasa de riesgo de pobreza para los menores de 16 años se situó en el 28’8% de la población, 6’7 puntos superior a la del conjunto de la población (INE 2016). El porcentaje de mayores de 65 en riesgo de pobreza es relativamente bajo, pero aumenta considerablemente si se computa la vivienda. Quienes no tienen vivienda en propiedad tienen mucha más probabilidad de llegar a la pobreza absoluta.\r\n\r\nPido limosna, soy español.\r\n\r\nSuele verse que varias de las personas que piden en la calle ponen a su lado un cartel que como parte de su texto dice “Soy español”. Cabe preguntarse si es que se ha incrementado la xenofobia; no mucho, es la respuesta, pero recordemos que la tercera parte de los españoles siguen viendo la inmigración como una amenaza para la convivencia.\r\n\r\nLas fundaciones Alternativas y Fundipax-Iniciativas para la Paz Centro Unesco se preguntaron: ¿Ha podido más la crisis o la convivencia? La respuesta es esperanzadora. Al respecto Amparo González, una de las investigadoras, afirma «La gente piensa en los subsaharianos saltando la valla. Identifican la palabra inmigración con el segmento más desfavorecido y no con el inmigrante medio que tenemos en España, que procede de Latinoamérica o de Europa del Este«.\r\n\r\nHace más de un año, el porcentaje de españoles que tenía la opinión de que los inmigrantes quitaban el trabajo sumaba el 57%, actualmente esa percepción ha cambiado, son solamente un 35%.\r\n\r\nTienes que dar lástima_Juan Sanz JC_SanzPhoto\r\n\r\nJuan Sanz/ JCSanzPhoto.\r\n\r\n \r\n\r\nVete a tu país a pedir limosna.\r\n\r\nCon la performance, como artista, buscaba experimentar el proceso emocional por el que pasa quien se ve obligado a pedir en la calle como alternativa de subsistencia y las representaciones y acciones que se asocian con las emociones en su relación con el lugar de origen, ya sea inmigrante o español e inclusive en su vínculo con otras personas que piden limosna como su experiencia vital para la subsistencia.\r\n\r\nEs evidente que muchos inmigrantes que vivían en España por fuerza de la pobreza y la falta de oportunidades laborales se vieron y se siguen viendo obligados a regresar a su lugar de origen, acompañándose de su pareja y sus hijos; que muchos jóvenes igualmente han tenido que emigrar buscando la posibilidad de trabajar y resolver su economía. Por ello interpreto que ésta vivencia es igualmente un acto “ex-céntrico” (en la periferia del arte y de la cotidianidad), puesto que España y el país de origen es o era el centro de sus miradas y la respuesta a sus necesidades vitales.\r\n\r\nLa población de España desciende de forma continuada desde 2012. La reducción de la población residente se debe, principalmente, al progresivo aumento de las defunciones y a la disminución de los nacimientos que viene reduciéndose siguiendo la tendencia iniciada en 2009. El número de defunciones seguiría creciendo como consecuencia del envejecimiento poblacional (INE, 2014).\r\n\r\nEn mi performance yo coloqué un cartel que decía “Soy inmigrante, estoy en la calle, este es mi trabajo, pido limosna”.\r\n\r\n \r\n\r\nUna persona quien me sigue en Facebook (¡ah!, por si no lo ha notado soy Manuel Antonio Velandia Mora, el artista que realizó la performance), me escribió un post “recomendándome” no muy amablemente “Vete a tu país a pedir limosna”.\r\n\r\nPara pedir limosna debes dar lástima.\r\n\r\nUbicarse en la calle, en especial en una calle que ya está ocupada, tiene su riesgo. Los mendigos se transforman en ocupas del espacio público, la calle es su territorio y este está claramente demarcado. El hombre que tradicionalmente pide cerca al lugar en el que yo me ubiqué así lo tenía claro y me lo hice saber no muy amablemente.\r\n\r\nCuando le expliqué cuál era mi objetivo, muy a regañadientes cambió su percepción, especialmente al decirle que le daría el dinero que yo recogiera; acto seguido me dio instrucciones sobre cómo inspirar lástima. Según él, “si no la inspiras nadie te da nada (…) Debes inspirar lastima, si sólo te sientas y no te ven muy mal, no te dan nada; la lástima es lo que les conmueve, es el dolor lo que les atrae. No creo que piensen que tenemos hambre, es que no creo que lo piensen mucho, cuando es así nos traen algo de comida”.\r\n\r\nLo increíble del hecho es que varios amigos artistas de la fotografía que fotografiaron la performance estaban en pleno acuerdo. ¡Debía inspirar lástima!\r\n\r\nEllos me contaron qué miraban en los limosneros antes de decidirse a darle algo. La ropa me debía quedar grande para que pareciera regalada, nada de ropa de marca, si está raída, mejor. No usar zapatos y menos zapatillas, mejor chancletas y mucho mejor aún si me quedan grandes; llama más la atención si te pones calcetines.\r\n\r\nMi “amigo vecino de zona de trabajo” me recomendó no estar sentado sino ponerme de rodillas; él mismo, en ese mismo sitio, se viene arrodillando hace casi tres años. De hacerlo en promedio ocho horas cada día, ya presenta lesiones reales en sus rodillas; es decir, que su performance se volvió una obra hiperrealista.\r\n\r\nTodos pasan nada queda_Juan Sanz JC_SanzPhoto\r\n\r\nJuan Sanz/ JCSanzPhoto.\r\n\r\n \r\n\r\nDuele más el corazón que el cuerpo.\r\n\r\nPor más de que hago algo de ejercicio día tras día, pedir limosna es un trabajo fuerte difícil de experimentar. Decidí hacer la performance en condiciones adversas, bajo el sol y en un horario en que el calor es más insoportable. Pero debo decir que lo que más dolió no fueron las rodillas (resistí 8 minutos arrodillado), ni las nalgas que duelen de verdad, sino la indiferencia de los transeúntes.\r\n\r\nMe ha sobrecogido emocionalmente que la gente no te mire, que nadie te mire a los ojos o haga algún tipo de contacto contigo, solo los niños y algún que otro joven; excepto dos personas mayores lo hicieron, quienes además me dieron una moneda y me la entregaron en la mano.\r\n\r\nAl recibirlas sentí alivio, incluso, experimenté bienestar, desasosiego.\r\n\r\nLas emociones de tristeza e impotencia me embargaron cuando sentí pasar las horas y que nadie me daba una moneda. Más me dolió que gente conocida pasara junto a mí y ni siquiera tomara conciencia de que existo, de que “estás pasando por una situación difícil que merece su atención”. Agradeces que los amigos pasen y te hagan sentir su presencia.\r\n\r\nComo experiencia artística y social mi aprendizaje ha sido muy grande, como ser humano siento que he crecido; como limosnero soy un desastre, en dos días solo recogí 6,54 euros que terminé donando.\r\n\r\n 

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